El Sanse dispuso en la segunda mitad de hasta tres ocasiones claras para haber podido lograr la victoria.

Normalmente los derbys suelen ser apasionantes, polémicos, y con muchas ocasiones, pero el de ayer en Valdebebas fue algo distinto, quizás por las bajas temperaturas que hacía ayer en Madrid, congelados los dos equipos, aunque lo intentaron, ni unos ni otros fueron capaces de crear un gran fútbol que hiciera vibrar a los espectadores.

Desde el principio del partido se vio que el guion del encuentro iba a ser muy claro, dos equipos queriendo tener la posesión del balón y queriendo jugar, pero con poca profundidad.

Es cierto que las ocasiones más claras de gol en el primer tiempo fueron para el equipo de Solari, la primera en las botas de Cristo sin oposición en el área pequeña, quizás lo vio tan claro el remate tras el centro de Franchu que tan solo tenía que empujarla, el futbolista enviaba el balón fuera para el asombro de la afición.

Pocos minutos después la tuvo Franchu tras un rechace de una falta lateral, que el jugador castillista estrellaba en el larguero. Las mejores ocasiones de los nuestros en esta primera mitad llegaban en las botas de Juanfran tras una cabalgada por banda que no encontraba remate tras un buen centro y de Maganto con un tiro desviado desde la frontal del área.

Para poco más daba la primera mitad. Tras la reanudación el guion del encuentro poco cambio, los dos equipos se disputaban la posesión del balón, tocando el esférico por raso. Con el paso de los minutos el Castilla se fue haciendo por completo con el dominio del balón, pero como es el fútbol en ese guion, iban a llegar las mejores ocasiones de gol para los nuestros. A la contra, con velocidad, aprovechando los huecos que dejaba el equipo de Solari, los extremos sanseros se aprovechaban de eso y eran puras balas en velocidad, la primera fue para Rubén Mesa, su disparo sutil, se iba a escasos centímetros de la escuadra de Belman. La segunda en las botas de Carlitos, que se marchaba mano a mano frente al guardameta madridista, solo la rápida intervención al corte del central Tejero que impedía el remate para hacer el primero de la tarde. La tercera tras un centro medido de Maganto al punto de penalti, que remataba Borja Díaz con un toque sutil, se marchaba lamiendo el palo de la portería local.

Las ocasiones y los cambios realizados por Alfredo Santaelena, animaron a los nuestros que le quitaron la posesión al Castilla y embotellaban al filial blanco en su campo que andaba perdido sobre el terreno de juego, tanto es así que las jóvenes promesas blancas perdían tiempo en los cambios, ante el enfado mostrado por la afición madridista que recriminaba a los suyos esta actitud.

La falta de ideas del Castilla hacia que los últimos minutos del encuentro el juego se parara repetidamente por las numerosas faltas del equipo de Solari, los nuestros lo buscan colgando balones al área en busca de un remate o de una segunda jugada que diera opciones a llevarse la victoria, aunque la última ocasión del encuentro, la más clara para el Castilla, en un centro de Franchu que el central Nandi despejo sobre la línea de gol.

En encuentro no daba para más, un derby frio en la grada, y en el ambiente, los de Alfredo Santaelena dieron por bueno el punto, a pesar de que las mejores ocasiones de gol fueron para ellos y con un poco más de suerte se hubieran llevado los tres puntos del feudo madridista.

La próxima jornada los nuestros se enfrentarán al Rayo Majadahonda, el domingo 10 de diciembre a las 12:00 horas en el José Luis de la Hoz -Matapiñonera.

FICHA TÉCNICA| 

REAL MADRID CASTILLA: Belman; Álvaro Tejero (A), Manu Hernando, Javi Sánchez, Reguilón (A); Franchu, Jaume, Seoane (Arturo 73’), Quezada (Mancebo 88’); Óscar y Cristo (Dani Gómez 65’).

U.D. SANSE: Carlos Morales; Saúl (A), Nandi, Neider (A), Juanfran; Toni Arranz (A); Carlitos (Zazo 77’) (A), Nacho Maganto (Fer Ruiz 63’), Borja Díaz (Bikoro 88’), Rubén Ramos; y Rubén Mesa.

ÁRBITRO: Martínez Santos, colegio gallego. Amonestó al técnico visitante, Alfredo Santaelena.

GOLES: No hubo.

INCIDENCIAS: Alfredo di Stéfano, 760 espectadores (numerosos aficionados del Sanse en las gradas).