En la tarde del domingo jugábamos fuera de casa un partido complicado ante Academia Alcobendas para intentar sacar esto a delante.

El árbitro pitaba el inicio del encuentro, nos deparaba una primera parte intensa por parte del equipo local, aun así el filial disponía de una ocasión clarísima nada más empezar el partido.

Así continuaba el dominio del filial pero sin rapidez alguna, faltando movilidad y ganas de ganar el partido.

Una vez más cerca de llegar al descanso, el equipo local iba a obtener resultado tras colgar un buen balón desde el lateral y rematando al fondo de las mallas lo que supondría el irse por delante al final de la primera parte.

A la vuelta de vestuarios buscábamos con insistencia el gol que nos haría creer en que se podía remontar el encuentro disponiendo de alguna ocasión que otra, mientras tanto Academia Alcobendas esperaba junto y encerrado atrás. No iba a pasar mucho tiempo de la segunda mitad cuando conseguíamos empatar con un buen centro de Miros para Rubén Lozano para levantar la moral de los nuestros.

Eran momentos difíciles para el equipo rival, que apenas conseguía combinar entre ellos dos pases seguidos, pero cuando mejor estábamos, se les pondría otra vez de cara el encuentro, pillándonos descolocados y poniéndose por delante de nuevo.

Fue como un jarro de agua fría para el filial, pero no quedaba otra que seguir luchando hasta el final, intentaban conectar entre ellos para poder empatar rápido el partido, nuevos cambios que le daban más rapidez, ya a la desesperada, esto haría que de una jugada a balón parado nos lo ponían más difícil todavía, con una gran ventaja en el electrónico. Tendríamos todavía alguna ocasión para recortar ventajas, pero no fue posible.

Así pues acababa el partido, un palo muy gordo, pero no queda otra que seguir luchando hasta el final e intentar sacar los partidos que quedan, pero para que esto sea posible hace falta un cambio de mentalidad, pensar en positivo y aprovechar lo que queda.