El mal estado del césped por la lluvia caída durante todo el partido fue el protagonista negativo del encuentro.

El encuentro estaba marcado en los primeros minutos por la igualdad máxima entre los dos conjuntos, quizás la necesidad de los locales por la victoria les hiciese querer dominar y llevar el peso del juego. Tampoco ayudaba mucho el estado del césped que durante el calentamiento había comenzado a llover fuertemente y costaba mucho que el esférico rodara bien. El primer disparo a puerta serian para los locales desde fuera del área que atrapaba sin muchos apuros el meta Ruddy.

Por su parte los nuestros intentaban salir rápidamente a la contra aprovechando la velocidad de Fran Pastor e Iván Pérez. El Pontevedra defendía muy bien con la línea defensiva muy lejana a su portería, lo que hacía que el juego de los nuestros se viera dificultado.

Los locales no se lo pensaban y según se acercaban al área lo intentaban desde lejos pero Ruddy estaba muy seguro y detenía cada disparo que los locales intentaban. Con el paso de los minutos el estado del césped dificultaba cada vez más el juego raso y de toque y ambos equipos a pesar de que lo intentaban y querían jugar, veían como el esférico se paraba y dificultaba las posibles opciones, la mejor opción era el juego directo.

En el 22′ de juego se iban a poner por delante el Pontevedra en el marcador, en una acción con algo de suerte ya que en su afán por despejar el balón lo repelía en su propia portería haciendo el 1-0 en el electrónico.

Los nuestros no iban a rendirse a pesar de cómo se estaba poniendo el encuentro, cierto es que el Pontevedra estaba sabiendo leer mejor el partido, quizás más acostumbrados a la lluvia y al césped tan pesado sabían perfectamente lo que tenían que hacer, que no era otra cosa que balón en largo para correr y buscar un remate rápido.

En el 34′ de partido iba a llegar el tanto que daba la igualdad en el marcador, una buena acción con varias combinaciones de los nuestros iban metía el centro dentro del área pequeña a Fran Pastor que llegaba solo para rematar al segundo palo, en su intento de despejar el balón David Castro introducía el balón en su portería poniendo el empate en el marcador.

Pocos minutos después tendría que realizar una gran intervención Ruddy para contactar con el balón y enviar el esférico al travesaño salvando a los nuestros del 2-1. La primera mitad concluía en un encuentro que estaba siendo francamente difícil de jugar para los dos equipos.

En la segunda parte la cosa iba a ser todavía aún más complicada, la lluvia no cesaba, al contrario caía más fuerte, el encuentro en vez de un partido de fútbol parecía de waterpolo, el balón se paraba constantemente, en algunos momentos recordaba más a un partido de fútbol playa cuando los futbolistas meten el pie en la tierra para elevar el balón, porque era la mejor opción para poder jugar.

Daba entrada el míster Manolo Cano en esta segunda mitad a Carlitos para buscar la velocidad por la banda, pero el cambio no iba a dar el efecto deseado ya que cada vez que el extremo salía en carrera el balón se paraba, se quedaba clavado en un charco, era imposible avanzar con él.

Y aún más complicada se iba a poner la cosa cuando en el 50′ de juego el Pontevedra se iba a volver adelantar en el marcador, tras una buena jugada por la banda que iba a terminar con un pase al área pequeña que iba a rematar al primer toque Álvaro Bustos que ponía el 2-1.

A raíz de este segundo tanto los nuestros se volcaron buscando la portería local, pero era muy difícil realizar el juego habitual que caracteriza a los nuestros, ese fútbol de combinación y velocidad, el terreno de juego no estaba para eso. Tres minutos después el Pontevedra estuvo a punto de poner la puntilla, pero el balón se estrellaba en el larguero y era despajado por los centrales.

En el 58′ de nuevo Ruddy tendría que meter la mano para evitar nuevamente el tercer tanto de los locales. Álvaro Prada tendría una buena oportunidad tras deshacerse de dos defensores culminando con un disparo con rosquita que atraparía el meta Edu sin mayores complicaciones.

En el 75′ llegaría la puntilla para los nuestros, el Pontevedra lo tenía claro, llegaba cerca del área grande y a disparar, y así es como llegaría el tercero, con un potente disparo desde fuera del área grande de Borja Domínguez que colocaba lo que a la postre seria el 3-1.

En los últimos 15 minutos de partido ambos equipos buscaban por decir algo atacar, pero ya si es que era imposible, el balón se paraba, cuando un futbolista se tiraba a realizar un corte al balón salía 4 metros desplazado, no quedaba otra que asumir lo antes posible la derrota de hoy y pensar desde ya en recuperar sensaciones y lesionados para afrontar de la mejor forma posible el encuentro del próximo domingo frente a Las Palmas Atlético.

FICHA TÉCNICA:

PONTEVEDRA C.F: Edu: Nacho López, David Castro, Víctor Vázquez, Adrián León, Kevin, Alex González, Borja Domínguez (Berrocal 79′), Javi Pazos (Arruabarrena 81′), Álvaro Bustos (Pibe 71′) y Romay.

U.D. SANSE: Ruddy: Rubén Valverde, Jota (A 65′), Zazo, Bruno Rivada (A 26′) (Álvaro Prada 55′), Iván Pérez, Pablo Martínez, Alex Galindo, Tena (A 28′)  (Carlitos 45′), Fran Pastor (Sanjurjo 70′) y Perales:

ÁRBITRO: López Parra del comité cántabro.

GOLES: 1-0, Zazo (P.P) (23′),1-1, David Castro (P.P) (35′), 2-1, Álvaro Bustos (51′) y 3-1, Borja Domínguez (76′).

INCIDENCIAS: Estadio Municipal de Pasarón: 2.500 espectadores.