Después de una muy buena semana el filial llegaba con ganas al partido, un partido bastante complicado fuera de casa frente a un rival que se jugaba mucho.

Eso se veía reflejado en el terreno de juego cuando sólo había un único dominante en los primeros minutos del encuentro.  Así pues, no íbamos a llevar mucho tiempo cuando, Rubén Bas se aprovechaba del fallo defensivo del equipo local y ponía por arriba a los nuestros. A partir de este momento se vieron transiciones muy rápidas y le sacábamos provecho a las segundas jugadas, encontrando espacios y siendo muy vertiginosos de cara a portería, cosa que cambiaría en la segunda mitad.

Antes de finalizar la primera parte, Rubén Lozano disponía de un mano a mano clarísimo, que hubiera servido de ampliar la ventaja, pero el portero habilidoso esta vez desbarató el peligro.

Al comienzo de la segunda parte vimos como el equipo local, con el apoyo de la grada y viendo  lo que se jugaban, aumentaron un punto más y el Sanse no tuvo más remedio que resistir y esperar a que llegaran las oportunidades.

Se convirtió en un partido de contragolpes, idas y venidas constantes, pero tras un fallo en la salida de balón del filial, se aprovecharía el Cerceda, poniendo un centro estupendo al borde del área que con un fuerte testarazo, ponían tablas en el electrónico. Ahora sólo quedaba aguantar, ya que psicológicamente eran superiores a nosotros. Aun así, también tendríamos ocasiones que no supimos aprovechar

Después de todo, nos encontrábamos con el reparto de puntos, un punto que no es del todo malo, en un campo que va a ser muy difícil puntuar a partir de ahora.

Semana de descanso para volver a la competición y a seguir aumentando las ganas por competir de cara a lo que nos queda a la vuelta de Semana Santa.