Jornada 1: Sanse 0 – Marino Luanco 1

El empate hubiera sido el resultado más justo es un partido muy típico  de principio de temporada, con imprecisiones y sin un dominador claro.  Sin embargo, la victoria corrió del lado visitante, gracias a que fueron  capaces de transformar su ocasión más clara, un lanzamiento de penalti.  Minutos después, el Sanse gozó de la misma oportunidad, pero no fue  capaz de materializarla.

En general el partido dispuso de escasas ocasiones de gol, siendo la tónica predominante la intensa lucha en el centro del campo y las contadas llegadas a las áreas rivales. En la primera parte, la incursión más destacada la protagonizó Vázquez, ganando la línea de fondo, recortando a su defensor y disparando con la  zurda (pierna no predominante) cerca de la portería, algo escorado, pero el guardameta envió el balón a córner.

Pese a la igualdad, el Sanse parecía mejor situado sobre el terreno de juego y llegaba con algo más de claridad a la portería de un Marino de Luanco que no inquietó una sola vez a Miguel Ángel. Sin embargo, tras el descanso, se invirtió la dinámica. Los asturianos salieron más enchufados y tras dos acercamientos peligrosos, llegó la señalización del primer penalti. Tan solo habían transcurrido tres minutos del segundo tiempo y el Marino había creado más peligro que en toda la primera parte. Álex Arias no perdonó e hizo subir el 0-1 al marcador.

Verse por detrás en el marcador no ayudó a los hombres de Álvaro García que acusaron el golpe, más si cabe, tras el fallo del penalti 20 minutos después. Tras un claro agarrón en el interior del área el colegiado no lo dudó y señaló los once metros. Mena fue el encargado de lanzarlo, pero Rafa Ponzo le adivinó la intención y logró despejar el balón a córner.

En los minutos restantes, a penas se vieron llegadas al área, pese al intento de Álvaro García de mejorar la faceta ofensiva, pasando a jugar con tan solo tres defensas, y ampliar el elenco de delanteros a tres. El Marino de Luanco supo defender bien las acometidas sanseras y no permitió que su portero pasase apuros.