Jornada 3: UD Sanse 3 – Real Oviedo 2

Primer triunfo de la temporada para el equipo de  Álvaro García que se sitúa en la zona media de la tabla. Tres puntos  importantísimos ante uno de los grandes favoritos al ascenso, el Real  Oviedo, gracias a los goles de Ismael, Gibanel y Javi Vicente.

Partido muy táctico en todos los aspectos entre dos equipos que expusieron más en la primera parte que tras el descanso. Paradójicamente fue un partido que pudo haber tenido pocos goles, pero finalmente fueron 5 los que subieron al marcador, y es que las escasas ocasiones claras que se produjeron, se materializaron.

El choque, muy equilibrado desde el inicio, mostró a dos equipos bien colocados, que no renunciaron al ataque, manteniendo eso sí, el rigor táctico que les caracteriza. El Oviedo buscaba hacer grande su nombre en el Estadio que les arrebató las ilusiones de ascenso hace poco más de tres meses. El Sanse, por su parte, nunca renunció a nada y miró en todo momento a los ojos a uno de los gigantes del grupo.

La primera gran ocasión de los sanseros acabó con el 1-0, obra de Ismael. Un centro desde la banda izquierda buscaba a David Sanz, la pesadilla de las defensas, pero el balón quedó rechazado a los pies de Ismael, que controló y fusiló inmisericorde al guardavallas carballón, que solo pudo ver como el balón hacía saltar las astillas de su larguero, para, a continuación, besar las mallas para despertar de su letargo al marcador de Matapiñonera.

La alegría no duró mucho para la afición local, porque cinco minutos después, un balón dividido fuera del área peleado por Miguel Ángel y Diego Cervero favoreció al delantero ovetense, que supo hacerse con el rechazo y marcar a placer.

Lejos de descomponerse, el Sanse reaccionó con rapidez y solo un minuto después, en el 30′, Gibanel volvía a poner a su equipo por delante con un certero remate de cabeza a la salida de un córner, ante el que nada pudo hacer Dani Barrio.

El gol hirió en el orgullo a los asturianos que se volcaron para intentar lograr el empate antes del descanso, en los que fueron los mejores minutos para ellos en todo el partido. A base de empuje, lograron que la defensa sansera reculara. No era nada sencillo defender las acometidas azulonas y salir a la contra y al final, segundos antes del descanso, Cerrajería anotaba el 2-2 con un perfecto testarazo al saque de una falta lateral. Una falta, de Castañera sobre Casares, que, a juicio de los locales, en ningún caso existió y que el colegiado decidió pitar de manera incomprensible.

Con tablas en el marcador se llegó al tiempo de descanso. La segunda parte arrancó de manera distinta a como lo hizo la primera, con los dos equipos más especulativos y pendientes de la retaguardia, conscientes de que arriesgar podría dar al traste con el punto que, hasta ese momento, estaban cosechando. Las ocasiones llegaron con disparos lejanos o balones colgados que siempre acabaron en las manos de los guardametas, siempre bien colocados.

Poco hacía presagiar que se desharía el empate, pero el Sanse lo logró gracias a un saque de banda de Castañera que peinó David Sanz y golpeó en el brazo de Cerrajería en el interior del área, lo que indujo a que el colegiado decretara la pena máxima. Javi Vicente, que fue el encargado del lanzamiento de penalti, no perdonó y puso el 3-2 en el marcador.

Para evitar que el Oviedo estiraría líneas, dominase el área de Miguel Ángel y se cercara a su portería, Álvaro García decidió fortalecer la zaga y dio entrada a Bidari para formar una línea defensiva de 5 hombres. La variante táctica funcionó a la perfección y en el tiempo que todavía quedaba por delante, los ovetenses apenas inquietaron su portero.