Injusta derrota en casa

Jornada 14: UD Sanse 0 – Real Madrid ‘C’ 2

Injusta y dolorosa derrota sufrida por el Sanse en un partido en el que fue mejor que su rival, llegó más y mejor al área contraria y gozó de mejores ocasiones de gol, pero no estuvo acertado en la definición y facilitó que el Real Madrid C si lo estuviese con algunos despistes defensivos que resultaron letales.

En los primeros minutos de juego, la igualdad fue la tónica predominante, sin embargo se veía que el equipo que buscaba la portería enemiga con mayor determinación era el de Álvaro García. Jugando de inicio con dos hombres como delanteros (Mena y David Sanz) por primera vez en la temporada, parecía que era solo cuestión de tiempo que las ocasiones y los goles llegasen. Mientras, el filial blanco, a penas llegaba al área de Miguel Ángel.

La primera ocasión clara del choque llegó en el minuto 36′ en un saque de puerta del Real Madrid que cortó Gibanel con un testarazo que dejó solo a Mena (que salió en posición correcta) delante del guardameta Rubén. En el particular mano a mano, el delantero sansero optó por buscar la vaselina para marcar por arriba, pero el disparo salió rozando el larguero, pese a que parte de la grada cantó gol por el efecto óptico.

Fue realmente la única ocasión clara de la primera parte, que finalizó sin goles. El dominio y la influencia ofensiva del Sanse se acrecentó tras el descanso y fruto de ello, en el minuto 47, Moncho gozó de la segunda ocasión clara para el Sanse. Pese a quedarse solo ante el portero, por un mal despeje de un jugador madridista, controló y se dejó el balón para golpearlo con la pierna izquierda y, con su pierna menos buena, mandó el balón por encima del larguero.

Una ley no escrita del mundo del fútbol dice que el que perdona lo termina pagando y desgraciadamente, esa ley recayó de manera negativa sobre el Sanse, que vio como en el minuto 55, un despiste defensivo generó que el balón cayese a los pies de Belima que, a puerta vacía, tan solo tuvo que empujar el balón al fondo de las mallas.

Un duro golpe para el único equipo que había buscado decidida y concienzudamente la meta rival. Diez minutos después, en el 65′ un contragolpe letal dejaba solo a Burgui (en posible posición de fuera de juego que no señaló el árbitro asistente) delante de Miguel Ángel y le batía con un disparo raso ajustado al poste.

Un castigo muy excesivo para un equipo que pagaba duramente los pocos pero determinantes errores cometidos.

Pese a todo, el equipo no renunció a buscar la remontada y Álvaro García introdujo cambios ofensivos. En el minuto 69′, el colegiado no vio un claro penalti cometido sobre Héctor, que tras controlar en el interior del área fue claramente derribado por un defensor madridista.  No fue el único penalti que no decidió señalar Domínguez Cervantes, ya que tres minutos después, tampoco vio una mano de un defensor merengue tras peinar Héctor un saque de banda de Bidari. Dos decisiones polémicas que pudieron cambiar la dinámica de los minutos finales.

En el minuto 73, Mena recibió un buen pase para que ganase la espalda a la defensa rival, pero su disparo fue atajado por el Rubén, que le adivinó la intención.

El Sanse seguía en busca de la remontada y en el minuto 75′ gozó de una doble ocasión en el saque de un córner que remató Gibanel en el primer palo. El portero rechazó el disparo y Héctor volvió a disparar, pero Rubén, de nuevo, abortó la opción de acortar distancias.

En el último cuarto de hora de partido se mantuvo la mayor influencia sansera en ataque, pero no fue suficiente para lograr un mejor y más justo resultado.