¡Iván Amaya! Un refuerzo de Primera

La secretaría técnica del Club acaba de cerrar un fichaje de auténtico  lujo para la defensa, Iván Amaya, que será presentado oficialmente  mañana. Un central alto (1’88m.) con una dilatada experiencia en Primera  División. Ha vestido la camiseta de equipos tan contrastados como el  Atlético de Madrid, el Rayo Vallecano, el Getafe, el Español o el  Granada y formó parte de la selección olímpica que consiguió la medalla  de Plata en Sidney 2000 (junto a Xavi, Puyol, Tamudo, Marchena, Albelda o  Albert Luque). A sus 34 años (03-09-1978), recala ahora en el equipo  que dio a conocer hace 11 temporadas a su hermano menor Antonio, actual  jugador del Real Betis. Los Amaya cierran el círculo en la U.D. San  Sebastián de los Reyes.

Trayectoria:

Rayo Vallecano: Iván Amaya comenzó su carrera profesional en el Rayo Vallecano. Tras una gran temporada 97/98 en el filial de Tercera División, pasó a formar parte de la primera plantilla en la 98/99, para jugar 10 partidos en Segunda División con tan solo 20 años y contribuir en el ascenso a Primera. La siguiente campaña, la 99/00, ya en la máxima categoría, se afianzó disputando 21 partidos en un año histórico para los vallecanos, que terminaron 9º en Liga y llegaron hasta cuartos de final de Copa del Rey. Su juventud, su progresión y su desparpajo llamaron la atención de un grande de España, el Atlético de Madrid, que no dudó en hacerse con sus servicios para intentar salir del «infierno».

Selección Española: En verano del año 2000 Iván Amaya fue llamado por Iñaki Sáez para formar parte de la Selección Olímpica. Un conjunto de jovencísimos jugadores que acabarían llegando a la final y consiguiendo una histórica medalla de plata (tercera presea tras el Oro de Barcelona 92 y la plata de Amberes 1920. En la finalísima se cayó ante Camerún por penaltis, e Iván fue titular. La alineación de Iñaki Saez fue: Aranzubia; Lacruz, Marchena, Amaya, Puyol; Albelda, Xavi, Angulo (Capdevila 74′), Velamazán (Gabri 27′); Tamudo (Ferrón 49′), Jose Mari.

Atl. Madrid: En la temporada 2000/01, el Atlético de Madrid, que acababa de bajar a Segunda División, configura una plantilla de lujo para intentar ascender cuanto antes a Primera. Uno de los fichajes estrella fue Iván Amaya, que compartió vestuario con hombres como Aguilera, Hugo Leal, Salva Ballesta, Kiko Narváez, Santi Denia, Jordi Lardín, Veljko Paunovic, Antonio López y un jovencísimo Fernando Torres. Amaya, que jugó 15 partidos en ese súper equipo se quedó a las puertas de un ascenso que sí conseguiría la siguiente campaña, la 2001/02.

RCD Espanyol: La campaña 2002/03 también fue la de su regreso a Primera, pero en este caso tomó el Puente Aéreo para vestir la zamarra blanquiazul del Espanyol de Barcelona, junto a jugadores tan contrastados como Iván de la Peña, Maxi Rodríguez, Raúl Tamudo, Torricelli, Alain Boghossian o Martín Posse. Un jovencísimo Dani Jarque también formaba parte de aquel equipo.

Getafe: En la 2003/04 dejó tierras catalanas para volverse a la Comunidad de Madrid, en este caso al Getafe CF. Los azulones se hallaban en Segunda División y confeccionaron una plantilla muy potente que acabó en segundo puesto y logró el histórico primer ascenso a Primera División. Iván Amaya fue el jugador que más partidos acabó disputando ese año, con un total de 40, convirtiéndose en el auténtico baluarte de la zaga. Gica Craioveanu, Vivar Dorado, Sergio Pachón o Diego Rivas compartieron vestuario con un Amaya que, a sus 25 años, pasaba a formar parte de la historia. Una vez de regreso a Primera, disputó 5 partidos con los azulones, y decidió buscar minutos, por lo que en el mercado invernal recaló en equipo de Segunda División en plena progresión por aquel entonces, el Ciudad de Murcia.

Ciudad de Murcia: En enero de 2005 llega al conjunto murciano, en el que, por cierto, militaba Mario Gibanel, con el que volverá a compartir vestuario. Allí estuvo dos temporadas y media, siendo titular indiscutible y disputando la friolera de 97 partidos. En la 2004/05 su llegada fue fundamental para que el equipo mantuviera la categoría y en las dos siguientes se quedaron a un solo puesto de conseguir el ascenso a Primera.

Elche: En la 2007/08 firmó por el Elche de David Vidal, club en el que permaneció durante dos temporadas, en las que jugó 24 y 17 partidos respectivamente. En esa plantilla se encontraba Willy Caballero actual portero del Málaga, Dani Benítez (Granada) o Wakaso (Espanyol).

Granada: En la 2009/10 fue fichado por el Udinese italiano que lo cedió en el Granada CF de Segunda División ‘B’. Con el conjunto andaluz consiguió el cuarto ascenso de su carrera (tras Rayo Vallecano, Atlético de Madrid y Getafe), siendo, de nuevo, un pilar fundamental en el equipo. Jugó 33 partidos y anotó 2 goles.

Real Murcia: En la siguiente temporada, la 2010/11 volvió a tierras murcianas para recalar en el otro equipo de la capital, el Real Murcia, conjunto que se encontraba en 2ª División B y que contrató los servicios de Iván Amaya en busca del ascenso. El madrileño, tocado por una barita mágica, logró subir al Murcia a Segunda División, consiguiendo su 5º ascenso en su carrera profesional. Aquel año disputó 37 partidos, todos ellos de titular, y anotó 2 goles. El Murcia no dudó en continuar contando con él en la 2011/12, en Segunda División A y Amaya volvió a ser uno de los jugadores con más partidos disputados.

Apollon Limassol: La actual temporada, 2012/13 la inició en uno de los conjuntos punteros de la Primera División de Chipre, el Apollon Limassol (campeón de Liga 2006), equipo que abandonaría poco después, en el mes de noviembre.

AFE: A partir de ese momento, Iván Amaya pasa a formar parte de la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE), que acoge a jugadores de primer nivel que se encuentran sin equipo, entrenando y disputando partidos. Su calidad y su excelente estado de forma llama la atención de equipos de primer nivel de 2ª División B, como el CD Tenerife, pero finalmente, Iván Amaya decide recalar en la U.D. San Sebastián de los Reyes, Club en el que su hermano Antonio (actual jugador del Real Betis) comenzó su carrera como profesional.