goleada en matapiñonera del ud sanse al ud salamanca

Goleada para la historia

Jornada 26: UD Sanse 5 – UD  Salamanca 1

Ficha del partido:

Sanse: Eladio; Saúl, Javi González, Iván Amaya, Castañera; Gibanel (Jesús 87′), Vázquez; Ismael David Sanz 81′), Moncho, Javi Vicente (Torres 72′); Héctor.

Salamanca: Raúl Moreno; Zubiaurre, Pol, José Rodríguez, Raúl Fuster;  José Ángel, David Lázaro (Víctor 79′); Piojo, Moreira, De Lucas; Borja Sánchez.

Goles: 1-0 Héctor (9′); 1-1 Moreira (21′); 2-1 (pen.) Javi Vicente (23′); 3-1 Amaya (52′); 4-1 David Sanz (88′); 5-1 Torres (90′).

Árbitro:  Hernández Maeso (Col. Extremeño).

El mejor partido de la temporada llegó, azares del destino, el día en el que el Seleccionador Nacional asistía como invitado de honor al estadio de Matapiñonera. Vicente del Bosque pudo presenciar como el equipo de Álvaro García cuajaba una excelsa actuación, rayando la perfección en todas sus líneas.

Pese al frío, las gradas del coliseo sansero presentaron la mejor  entrada del curso, superando los 2.000 espectadores. La presencia de aficionados espoleó al equipo, que llevados en volandas lograron una goleada que pasará a la historia.

El Sanse salió más motivado que en anteriores compromisos y pronto dio muestras de que no saldrían a especular con el marcador pese a la grandeza  del rival. En el minuto 2, Ismael probó fortuna con un potente lanzamiento desde fuera del área, pero el portero, bien colocado, logró atajar sin excesivos problemas.

El primer gol del partido llegó antes de que se cumplieran los diez minutos de juego. Iván Amaya buscó la espalda de la defensa salmantina con un desplazamiento de 40 metros desde la banda izquierda que aprovechó Héctor para hacer un gol de bellísima factura. Pese a estar escorado y que el balón llegaba desde muy lejos, el capitán del Sanse se sacó de la chistera una volea extraordinaria que sorprendió a todos los presentes, incluido el guardameta rival, que vio como el balón le superaba y entraba ajustado al segundo palo.

El Salamanca logró la igualada en el minuto 21, en una jugada aislada, una falta botada en tres cuartos de campo, colgada a la espalda de la defensa en la que Moreira, llegando desde atrás, en posible posición de fuera de juego, recibió totalmente solo y batió a Eladio con un imparable tiro cruzado, que incluso golpeó primero en el poste.

La reacción sansera, sin embargo, fue inmediata y solo un minuto después, se lograba el 2-1, obra de Javi Vicente desde el punto de penalti. La pena máxima fue señalada sin dudar por el colegiado, al ver como un defensor del Salamanca saltaba en el interior del área con Gibanel y golpeaba al balón con el brazo. El lanzamiento de Javi Vicente, también muy ajustado, pegó primero en el poste y entró con suspense en la portería.

La distancia en el marcador pudo verse ampliada en varias ocasiones para el Sanse. Las ocasiones más destacadas fueron un chut de Moncho en el 29′ que se marchó por encima del larguero, un disparo de Gibanel en el 32′ que salvaba bajo palos un defensor salmantino y un gol que le era anulado a Héctor en el 35′. El Salamanca por su parte, apenas inquietó los dominios de Eladio.

Con ese resultado de 2-1 y con sensaciones inmejorables, se llegaba al tiempo de descanso. Mientras los jugadores descansaban y recibían las consignas de Álvaro García de cara a la segunda parte, los espectadores disfrutaban en la grada con la entrega de una placa conmemorativa y una camiseta del Sanse a Vicente del Bosque, que aceptaba de buen agrado.

En los segundos 45 minutos, el dominio sansero se acrecentó. El gol de Amaya a los 7 minutos de la segunda parte allanó el camino. Se aprovechó de un balón peinado por Héctor que quedó rechazado en el segundo palo para, a puerta vacía, empujar el balón al fondo de las mallas y fundirse en un abrazo con sus nuevos compañeros.

El conjunto charro buscó dar la vuelta al marcador, pero su ansiedad por conseguirlo no hizo sino jugar en favor de los de Álvaro García, que en todo momento supieron jugar con el marcador y establecer en el partido el ritmo que más convenía. Tener la pelota cuando se debía hacerlo, replegarse para proteger mejor su área y poder salir al contragolpe, etc.

Los minutos avanzaban en el electrónico pero el Salamanca no daba visos de poder remontar el marcador. Sus acercamientos se limitaban a disparos lejanos o a centros laterales que en ningún momento inquietaron a un siempre bien colocado Eladio.

La renta aumentó en el tramo final con el gol de David Sanz en el minuto 88 (magistral la asistencia de cabeza de Héctor que le dejó solo ante el portero) y el de Torres en el 90′, que remató de cabeza en plancha, libre de marca, un balón en el segundo palo para poner el definitivo 5-1.